Es el espacio tanto temporal como físico de encuentro de la persona consigo misma, a través de un proceso de comunicación con un terapeuta profesional, con el propósito de mejorar su calidad de vida, a través de procesos terapéuticamente dirigidos, que generan trasformaciones emocionales, cognocitivas, vivenciales, actitudinales, reparación de sentimientos, afectos de sus relaciones con su mundo interior y exterior.